¿Cómo afectó la agitación política interna de 1993 en Azerbaiyán al resultado de la Primera Guerra de Karabaj?

La agitación política de 1993 en Azerbaiyán fue el resultado de factores internos y externos que condujeron al derrocamiento del Presidente Elchibey, el segundo presidente de Azerbaiyán con sentimientos nacionales e ideas democráticas, de su cargo presidencial y aumentaron la influencia política y militar de Armenia sobre Nagorno Karabaj con el apoyo directo de Rusia. La razón que empujó a Rusia hacia Armenia durante el mandato presidencial de Elchibey fue su política prooccidental y anti-rrusa.

Cabe mencionar que la principal prioridad en política exterior para el gobierno de Elchibey era desarrollar relaciones de alto nivel con Turquía y los países occidentales y desvincular a Azerbaiyán de su legado ruso.[1] La política de «turquificación» de Azerbaiyán y su frecuente negativa a unirse a la CEI enfurecieron a Rusia, empujándola a mejorar sus relaciones con Armenia. Los análisis han indicado que Rusia veía la CEI como un punto de partida para recuperar su dominio exclusivo en el sur del Cáucaso. Sin embargo, el enfoque estratégico de Rusia se vio bloqueado por la falta de voluntad del gobierno de Elchibey de ratificar el tratado de Tashkent de 1991 y unirse a la CEI.[2]

Otro factor que aumentó la tensión entre Rusia y Azerbaiyán fue el creciente papel de los países y organizaciones occidentales en la región. Principalmente, el dominio del proceso de mediación en el conflicto de Nagorno Karabaj por parte de la OSCE aumentó la preocupación de Rusia. Por ello, Rusia pretendía desplegar sus tropas en la región fronteriza de dos países beligerantes del Cáucaso Sur. La OSCE coordinaba sus actividades con Rusia y, en sus borradores de propuestas, siempre consideraba «el despliegue de observadores rusos en el marco de la CEI en la línea del frente o, concretamente, en la zona fronteriza entre Azerbaiyán y Armenia, en la región ocupada de Lachín».[3] Sin embargo, tras la decisión del parlamento azerbaiyano sobre la CEI, el gobierno de Azerbaiyán hizo caso omiso de la cumbre de Minsk de la CEI, celebrada el 17 de enero de 1993, y rechazó la propuesta militar de Rusia. Desde el punto de vista del gobierno de Elchibey, el objetivo de Rusia al desplegar su ejército en la región como fuerza de mantenimiento de la paz era aislar Nagorno Karabaj del resto del país para utilizarlo como herramienta política contra Azerbaiyán.[4] El gobierno de Elchibey, por lo tanto, insistió en que las tropas rusas se retiraran del territorio de Azerbaiyán.[5]

La política energética del gobierno de Elchibey fue otro factor que empeoró la situación en aquel momento. Las principales prioridades de esa política energética eran atraer a empresas multinacionales occidentales que pudieran estar interesadas en extraer los recursos energéticos de Azerbaiyán en el mar Caspio. Para ello, se invitó a varias compañías petroleras a formar un consorcio. Sin embargo, Rusia no participó en el consorcio debido a la postura antagónica de Elchibey hacia Rusia.[6] Se esperaba que el acuerdo energético final entre el gobierno de Azerbaiyán y las diversas compañías extranjeras de perforación petrolífera para explotar los yacimientos petrolíferos azerbaiyanos se firmaría en Londres en junio de 1993.

Rusia, por tanto, empezó a utilizar su tradicional política de «divide y vencerás». El conflicto de Nagorno Karabaj se percibió como una oportunidad de presionar a Azerbaiyán para que aceptara las exigencias rusas. A pesar de las continuas derrotas en el frente del Karabaj, «el gobierno de Elchibey no dio muestras de flexibilidad y seguía sin estar dispuesto a aceptar ni la más leve de las exigencias rusas».[7] Por tanto, el gobierno de Elchibey pagó un precio muy alto por su posición hostil contra Rusia.

La ayuda rusa a Armenia en la Primera Guerra de Karabaj y su apoyo al golpe antigubernamental de Suret Huseynov hicieron perder el control del gobierno de Elchibey a las fuerzas militares. A pesar del éxito del contraataque del gobierno de Elchibey en 1992, éste ya no pudo mantener la situación bajo control porque las bases militares de Nagorno Karabaj estaban en manos de señores de la guerra azerbaiyanos, que tenían su propio ejército privado. Cuando estos señores de la guerra retiraron sus bases militares del frente bajo la presión de Rusia, el ejército regular del gobierno de Azerbaiyán era demasiado débil para resistir a las fuerzas armenias. Además, también se produjeron levantamientos étnicos en el país, como el movimiento Sadval de Lezgins en la parte norte y un levantamiento en la parte sur de Azerbaiyán dirigido por Alikram Humbatov. Estos factores allanaron el camino para las pérdidas territoriales en Nagorno Karabaj y la protesta pública contra el nuevo fracaso militar.[8] Como resultado, Elchibey fue derrocado de su cargo en junio de 1993, y Heydar Alíyev llegó al poder. En consecuencia, durante la agitación política en Azerbaiyán en 1993, las fuerzas militares armenias consiguieron ocupar la mayoría de la región fuera de Nagorno Karabaj con el apoyo de Rusia. Cientos de de miles de civiles azerbaiyanos se vieron obligados a huir de estas regiones y trasladarse a otras partes de Azerbaiyán.


[1] Gül, Murat. «Russia and Azerbaijan: Relations after 1989». Alternatives: Turkish Journal of International Relations, vol. 7, nº 2–3, 2008, pp. 56–57.

[2] Souleimanov, Emil y Evoyan, Lia. «Two Position on the Nagorno-Karabakh war: Russian and Turkish (1990–1994)». Central Asia and the Caucasus: Journal of Social and Political Studies, vol. 13, Issue 4, 2012, p. 11.

[3] Mekhtiev. «Security Policy in Azerbaijan.»

[4] Mekhtiev. «Security Policy in Azerbaijan.»

[5] Ismailzade, Fariz. «Azerbaijan’s Tough foreign Policy Choices». UNISCI Discussion Papers, 2004, p. 4.

[6] Top, Gözde. «Azerbaijan in Post-Independence Period». Platform for Global Challenges, 2012, p. 3.

[7] Souleimanov y Evoyan. «Two Position on the Nagorno-Karabakh war». p. 11.

[8] Aliyeva, Leila. «The Institutions, Orientations, and Conduct of Foreign Policy in Post Soviet Azerbaijan». En: Dawisha, Adeed y Dawisha, Karen (eds.), The Making of Foreign Policy in Russia and New States of Eurasia. M.E. Sharpe, 1995, p. 295.