¿Qué factores políticos llevaron a la República Democrática de Azerbaiyán a conceder Iraván a Armenia como capital?

Iraván, actual Ereván, fue históricamente una ciudad turco-azerbaiyana y no armenia hasta la década de 1920. El lugar donde hoy se levanta Iraván se llamaba «Chujur Sad» (Hueco de Sad), en honor del famoso Sad, jefe de la tribu túrquica, ya que estaba situado en tierras bajas y rodeado de altas montañas. La zona de Chujur Sad era también uno de los 13 principales beylerbeyliks del Imperio Safávida.[1]

Según Evliya Chelebi, el famoso viajero otomano del siglo XVII, en el año 915 del calendario Hijri (1509–1510 del calendario gregoriano), Shah Ismayil ordenó a Ravangulu kan, uno de sus visires, que construyera una fortaleza a orillas del río Zangi, que se había convertido en un lugar estratégicamente importante tras conquistar la ciudad de Iraván en 1501. La fortaleza debía tener fines defensivos. La construcción de la fortaleza se completó en 7 años y se le dio el nombre de Ravan. Más tarde, se construyeron muchos castillos junto a la fortaleza de Ravan, y como resultado, la fortaleza adquirió una forma de ciudad-castillo. En particular, los castillos construidos por el general del Imperio Otomano, Farhad Pachá, en 1583[2] y otros construidos por los virreyes de Najchiván en 1605[3] se convirtieron en componentes importantes del castillo de la ciudad. Como centro del Chujur Sad Beylerbeylik, Iraván se convirtió en la ciudad más grande de la región en el siglo XVII. También fue la capital del Kanato de Iraván en el siglo XVIII.

En cuanto a la composición étnica de Iraván en la Edad Media, según indican diversas fuentes, la mayoría de la población de la región durante el Imperio Safávida, el Imperio Otomano y el Kanato de Iraván eran de etnia azerbaiyana. Así, según las estadísticas contenidas en los libros sobre Iraván que escribieron los oficiales del Imperio Otomano en 1590 y 1728, respectivamente, a finales del siglo XVI, el 67,5% de la población de la región era de etnia azerbaiyana y, posteriormente, esta cifra aumentó hasta el 78% en la segunda mitad del siglo XVIII.[4] Además, el viajero francés Jean Charden, que visitó Iraván en 1672–1673, escribió que la población de Iraván rondaba los cuatro mil habitantes y que todos ellos eran «safávidas de pura sangre», es decir, azerbaiyanos.[5] Estos indicadores se mantuvieron durante el Kanato de Iraván desde el punto de vista étnico y toponímico. Todos los documentos mostraban que había más azerbaiyanos que armenios en esta región.[6]

Tras la ocupación de Azerbaiyán por el Imperio Ruso, el kanato de Iraván dejó de existir en 1828. En 1848 se creó una nueva guberniya de Iraván, en consonancia con las nuevas divisiones administrativas del Imperio Ruso, donde la mayoría de la población era azerbaiyana. Sin embargo, debido a la política migratoria del Imperio Ruso, aproximadamente 6.949 familias armenias, 35.560 armenios, se asentaron en el norte de Azerbaiyán procedentes del Imperio Qayar en 1828 y 1829.[7] El asentamiento de armenios en territorio que pertenecía históricamente a Azerbaiyán continuó tras la firma del Tratado de Adrianópolis (Edirne) entre los imperios ruso y otomano en 1829. En virtud de este Tratado, más de 14.000 familias armenias, un total de 85.000 armenios, procedentes del Imperio Otomano se asentaron de nuevo en el norte de Azerbaiyán en 1829 y 1830.[8]

La mayoría de estos emigrantes armenios se asentaron en las provincias de Karabaj, Najchiván e Iraván. En total, entre 1828 y principios del siglo XX, aproximadamente un millón de armenios procedentes de los imperios Qayar y Otomano se asentaron en Azerbaiyán, incluida Iraván.[9] Sin embargo, según los documentos oficiales rusos de 1918, más del 54% de la población de Iraván seguía siendo azerbaiyana, a pesar de que un gran número de armenios se asentaron en Iraván debido a la política migratoria del Imperio Ruso.[10]

Por lo tanto, para entender por qué la ADR concedió Iravan, una ciudad históricamente azerbaiyana donde la mayoría de la población eran azerbaiyanos, a la República de Armenia en 1918, es necesario observar los procesos políticos en curso de la época en la región, así como en el ámbito internacional. Así, en la primera reunión de la Conferencia de Batum, celebrada el 11 de mayo de 1918, Jalil bey, Ministro de Justicia del Imperio Otomano que encabezaba la delegación otomana, dejó claro que la parte turca ya no aceptaría el tratado de Brest-Litovsk como base de negociación en la Conferencia de Batum. En nombre del Imperio Otomano, Jalil Bey exigió nuevas concesiones y territorios para compensar las bajas del Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial.[11]

Estas exigencias del Imperio Otomano ahondaron las controversias con la delegación de Transcaucasia y allanaron el camino para las negociaciones bilaterales entre las delegaciones individuales de Azerbaiyán, Armenia y Georgia, por un lado, y el Imperio Otomano y Alemania, por otro. El historiador turco A.N. Kurat escribió lo siguiente al respecto:

[…] era imposible que georgianos, armenios y azerbaiyanos vivieran juntos como un Estado. En estas circunstancias, con el fin de garantizar la sostenibilidad y la coherencia del tratado de paz final con el Imperio Otomano, las comunidades georgianas, armenias y azerbaiyanas del Comisariado Transcaucásico deberían formar estados independientes. Este concepto fue propuesto por el gobierno del Imperio Otomano, que dejó claro a la delegación del Comisariado de Transcaucasia que sólo en esta circunstancia podría concluirse el tratado final.[12]

Las exigencias del Imperio Otomano respecto a las nuevas concesiones y territorios a cambio de sus causalidades en la Primera Guerra Mundial no cambiaron tras el colapso del Comisariado de Transcaucasia el 26 de mayo de 1918, sino que se endurecieron. Incluso cuando el Comisariado Transcaucásico estaba al borde del colapso, Talaat Pasha, el Gran Visir (Primer Ministro) del Imperio Otomano, en su telegrama fechado el 24 de mayo de 1918, a Jalil Bey, el jefe de la delegación del Imperio Otomano en la Conferencia de Batum, escribió lo siguiente:

No estoy en absoluto a favor de que los armenios establezcan un gobierno. Un pequeño [gobierno] autónomo armenio se convertirá cinco años más tarde en un Estado armenio de cinco millones de habitantes, dominará el Cáucaso y se convertirá en la «Bulgaria del Este». Todos los armenios de Irán y América se reunirán allí y, como usted describe, recibirán todo tipo de ayuda de ingleses y franceses, y en el futuro avanzarán contra nosotros con los georgianos cristianos y también con gran facilidad con los persas.[13]

En aquella época, había cierto desacuerdo en el seno del gobierno del Imperio Otomano con respecto a la «Cuestión Armenia». Aunque Talaat Pasha y Anvar Pasha estaban en contra de que se formara un estado armenio en la región, Jalil Bey y Vehib Pasha insistían en la importancia de otorgar a Armenia algunas concesiones y el derecho a la existencia política, al menos en lo que respecta a la sociedad internacional.[14]

Cabe destacar que los sentimientos de la delegación azerbaiyana no eran optimistas respecto a las intenciones de Talaat Pasha y Anvar Pasha sobre «La cuestión armenia». Argumentaban que si hubiera dos Estados independientes en el Cáucaso Sur -Georgia y Azerbaiyán– en lugar de tres, entonces el gran número de armenios de los países vecinos emigraría a Azerbaiyán, lo que provocaría más derramamiento de sangre, víctimas mortales y destrucción. Para evitar estos problemas, sería más apropiado crear un Estado nacional armenio en una zona pequeña y reunir a todos los armenios en ese estado.[15]

Como resultado de las negociaciones con Mahammad Amin Rasulzada y Mahammad Hasan Hajinski sobre esta cuestión, Jalil Bey estuvo de acuerdo con la delegación azerbaiyana, que necesitaba considerablemente el apoyo del Imperio Otomano. Sin embargo, Anvar Pasha se opuso firmemente a esta propuesta haciéndose eco del temor de Talaat Pasha. En su carta a Vehib Pasha, expresó claramente su intención de impedir la creación de un estado armenio en el Cáucaso, dividir los territorios donde vivían los armenios entre Azerbaiyán y Georgia y eliminar a todos los armenios de los territorios musulmanes. Si esto era imposible, Armenia debía formarse de forma frágil e inviable. Anvar Pasha estaba totalmente en contra de conceder Iraván a Armenia como capital.[16]

Sin embargo, a diferencia de Talaat Pasha y Anvar Pasha, Vehib Pasha apoyó la opinión de Jalil Bey. En cuanto a las intenciones de Anvar Pasha, Vehib Pasha señaló que «no podemos borrar completamente a los armenios. En todo caso, debemos darles una existencia».[17]

Así, en mayo de 1918, Armenia declaró su independencia con nueve mil kilómetros cuadrados de territorio, lo que también se reflejó en el Tratado de Batumi firmado el 4 de junio de 1918.[18] Además, la ADR decidió conceder Iraván a Armenia como capital.[19] Más concretamente, durante la conferencia de paz celebrada en Batumi a finales de mayo de 1918, las delegaciones de ambos estados acordaron que «Azerbaiyán no pondrá objeciones a la proclamación de Iraván como capital de Armenia y, en respuesta a este gesto de buena voluntad, Armenia renunciará a las reclamaciones sobre una parte de la gobernación de Yelizavetpol (Ganyá), es decir, la parte montañosa de Karabaj».[20]

En consecuencia, el 19 de junio de 1918, el gobierno de la recién independizada Armenia se trasladó de Tiflis a la ciudad de Iraván, que históricamente formaba parte de Azerbaiyán. El 25 de septiembre de 1918, un editorial del periódico gubernamental de Azerbaiyán narra la esperanza de que «ahora que el centro de un antiguo kanato musulmán -la ciudad de Iraván– ha sido cedido a los armenios con un dolor en el corazón, los dashnaks deberían, por difícil que sea, olvidar la enemistad hacia los musulmanes del Cáucaso y tratar de establecer buenas relaciones con ellos».[21]


[1] Qarabağlı, Rizvan. «Çuxursəd qala şəhəri-İrəvan». Antik və Orta əsr Azərbaycan şəhərləri arxeoloji irsi tarixi memarlığı, oktyabr 27–28, 2010, Azərbaycan, Şəmkir-Gədəbəy Beynalxalq elmi konferansın materialları. Bakı, 2012, p. 620.

[2] Rıhtım, Mehmet, Evliya Çələbi Səyahətnaməsində Azərbaycan. Bakı, 2012, pp. 86–87.

[3] Qarabağlı. «Çuxursəd qala şəhəri-İrəvan». pp. 620–621.

[4] İrəvan əyalətinin icmal dəftəri (Investigación, traducción, notas y anexos realizados por Ziya Bünyadov y Hüsaməddin Məmmədov (Qaramanlı). Bakı, 1996, pp. 11–18.

[5] Şardən, Jan, Parisdən İsfahana səyahət (Translated from French language by Vaqif Aslanov). Bakı, 1994, p. 21.

[6] Mahmudov, Yaqub, Kərimov, Fərid, Xanbabayeva, Mehri, Əhmədov, İdris y Cəfərova, Kəmalə, İrəvan xanlığı: Rusiya işğalı və ermənilərin Şimali Azərbaycan torpaqlarına köçürülməsi. Bakı, 2010, pp. 69–100.

[7] Иван Иванович, Шопен, Исторический памятник состояния Армянской области в эпоху ее присоединения к Российской империи. СПб., 1852, p. 539.

[8] Niftaliyev, Ilgar. «Genocide and Deportation of Azerbaijanis of the Erivan Governorate (1918–1920)». Heritage, vol. 2, nº 13, 2013, p. 53. Véase también: Утверждение русского владычества на Кавказе, Под редакцией В.А. Потто. т. IV, ч. 2.. Тифлис, 1908, p. 453.

[9] Шавров, Новая угроза Русскому делу Закавказе, p. 64.

[10] Azərbaycan Xalq Cümhuriyyəti Ensiklopediyası, vol. 1, (2004), p. 15. Véase también: Abışov, Azərbaycanlıların soyqırımı:1917–1918-ci illər, p. 25.

[11] Документы и материалы по внешней политике Закавказья и Грузии. Тифлис, Типография правительства Грузинской Республики, 1919, pp. 313–314. Véase también: Qafarov, V., Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi (1917–1922). Bakı: Azərnəşr, 2011, pp. 157–158.

[12] Kurat, A.N., Türkiye ve Rusiya. Ankara, Kültür Bakanlığın Yayınları, 1990, p. 476.

[13] Reynolds, Michael A. «Buffers, Not Brethren: Young Turk Military Policy in the First World War and the Myth of Panturanism». Past and Present, nº 203, 2009, p. 165. Véase también: Kurat, Türkiye ve Rusiya, pp. 661–662. Véase también: Qafarov, Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi, pp. 160–161.

[14] Qafarov, Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi, p. 162.

[15] Qafarov, Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi, p. 163; Véase también: Qafarov, Vasif, Batum konfransında erməni dövlətinin yaradılması və İrəvanın ermənilərə verilməsi məsələsi. Bakı: Hərbi nəşriyyat, 2024, p. 53.

[16] Qafarov, Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi, p. 166. Véase también: Reynolds. «Buffers, Not Brethren». p. 165.

[17] Qafarov, Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi, p. 168.

[18] Qafarov, Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi, pp. 168–169.

[19] Cornell, Svante E., The Nagorno-Karabakh Conflict. Report no. 46, Department of East European Studies, Uppsala University, 1999, p. 7.

[20] Niftaliyev. «Genocide and Deportation of Azerbaijanis of the Erivan Governorate». p. 55. Véase también: Qafarov, Türkiyə-Rusiya münasibətlərində Azərbaycan məsələsi, p. 169.

[21] Газета «Азербайджан». 25 сентября 1918 г. Retrieved from Ilgar, Niftaliyev. «Genocide and Deportation of Azerbaijanis of the Erivan Governorate». p. 56.